Un artículo publicado en Radiology plantea una pregunta cada vez más relevante para nuestra especialidad. Entre más de mil pacientes encuestados, el 96% consideró que debía ser informado sobre el uso de IA en el reporte de imágenes, y el 64% atribuyó responsabilidad compartida al radiólogo y a la herramienta de IA cuando el resultado era incorrecto.
Pero el problema es más complejo de lo que parece.
No toda inteligencia artificial hace lo mismo. Una herramienta puede priorizar una lista de trabajo, segmentar una lesión, detectar un hallazgo o influir directamente en una interpretación diagnóstica.
Entonces:
¿Toda IA requiere el mismo nivel de información al paciente? ¿Basta con notificar? ¿Debe existir consentimiento? ¿Puede el paciente negarse? ¿Quién responde ante un error?.
En este episodio de Memorándum analizamos el artículo y ampliamos la discusión hacia uno de los grandes desafíos de la IA clínica: construir transparencia sin convertirla simplemente en burocracia.
Link del artículo: https://doi.org/10.1148/radiol.260450





